Redacción.- Con la renovación de la dirigencia, Morena busca blindar sus avances territoriales y asegurar que el relevo nacional mantenga los ideales que dieron origen al partido.
El senador Waldo Fernández participó activamente en el VII Congreso Nacional Extraordinario de Morena, que tuvo como eje central la renovación de la dirigencia nacional y el fortalecimiento de la estructura interna del movimiento de la Cuarta Transformación.
“Lo que hay que destacar en este Congreso es la unidad, esta unidad que nos ayuda a consolidar el movimiento de la Cuarta Transformación. El objetivo no es solo ganar elecciones, sino consolidar la regeneración de la vida pública de nuestro país”, comentó Waldo Fernández al término del evento que se llevó a cabo en el World Trade Center de la Ciudad de México.
Para Waldo Fernández, el cambio en la dirigencia nacional no es un asunto administrativo, sino una estrategia para dar continuidad a los avances organizativos y territoriales logrados hasta ahora, mantener la unidad interna frente a los retos legislativos y sociales venideros, así como fortalecer los principios y valores que dieron origen al movimiento.
En un ambiente de alta expectativa política, los asistentes al Congreso, entre ellos Waldo Fernández, decidieron que, a partir de este 3 de mayo, Ariadna Montiel Reyes sea la nueva dirigente nacional de Morena, tras la salida de Luis María Alcalde, quien aceptó la invitación de la presidenta Claudia Sheinbaum para ser parte de la Consejería Jurídica de la Presidencia.






